Cómo diseñar una cocina

El diseño de la cocina debe cubrir nuestras necesidades y adaptarse a la función que se desempeña en ella, para optimizar su uso.

La cocina es la habitación que más exigencias tiene en el hogar, sus funciones son múltiples y debe adaptarse a cada una de ellas. Diseñar una cocina a la medida de nuestras necesidades y presupuesto es una oportunidad única, por ello no debemos desaprovecharla dejándonos llevar por modas u otros elementos que no son relevantes para el diseño de nuestra cocina.

Antes de diseñar nuestra cocina debemos determinar nuestras necesidades, la circulación y ubicación de puertas y ventanas; luego decidiremos la ubicación de la heladera, la cocina, el calentador de agua y los fregaderos.

Cuando vamos a diseñar una cocina en una casa nueva, debemos decidir el porcentaje de espacio que destinaremos a cocina con respecto al resto de la casa. Ya en este momento determinaremos si será una cocina independiente o nos decantaremos por una cocina estilo americano, que una la cocina con el comedor diario.

La cocina debe conectarse además con el comedor o estar muy próximo al mismo. También se conectará con el jardín trasero en caso de que exista. Siempre es aconsejable que la cocina cuente con un acceso independiente, el cual puede ser vital en caso de emergencia. Por lo general, esta habitación comparte espacio con el lavadero o está conectada al mismo.

La ubicación más usual de la cocina por todo lo antedicho, suele ser la parte posterior de la casa. La iluminación y ventilación son fundamentales en esta habitación, ya que genera una gran cantidad de vapores y olores que pueden ocasionar molestias si no se contempla este aspecto adecuadamente.

Una vez que determinamos estos aspectos, podremos diseñar nuestra cocina.

El diseño de la cocina:

Para diseñar una cocina debemos agrupar los espacios de acuerdo a las funciones que cumplen, esto nos permite aprovechar al máximo el sitio disponible. Por un lado ubicaremos el área de preparación de los alimentos, por otro el de limpieza y en un tercer sector estará el espacio destinado al consumo de los alimentos y al almacenamiento de víveres y utensilios.

La circulación es fundamental, intentaremos que la misma sea lo más eficiente posible, minimizando el recorrido entre los distintos sectores.

La colocación de elementos de ventilación como extractores, campanas y purificadores debe planificarse de modo que la absorción de vapores y olores sea eficiente y rápida.

El espacio de almacenamiento debe maximizarse, para ello podemos utilizar armarios aéreos en los casos en que el espacio es reducido. Cuando el espacio lo permita, recurriremos a alacenas, en las que guardaremos los víveres y los utensilios de mayor tamaño, o los de menor uso, destinando los armarios bajomesada y demás, para los utensilios de uso frecuente.

El fregadero es un elemento que debemos contemplar para facilitar las tareas de limpieza, debe ser de buen tamaño y de evacuación rápida, para evitarnos atascamientos y demoras.

Los materiales constructivos deben ser resistentes a las sustancias, los golpes, al calor, la humedad y a la abrasión, de modo que sean fáciles de limpiar y tengan una larga vida útil.

Por último, los colores que se empleen en la cocina deben aumentar la luminosidad de la misma, ya que es un área que requiere de un buen nivel lumínico. Debemos favorecer la iluminación natural y optimizar la artificial para obtener un buen nivel de confort visual.

La decoración de esta habitación debe estar en consonancia con el resto de la casa, ser alegre y despojada, para no desaprovechar el espacio ni crear sensación de sobrecarga visual.

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